Descubre los tipos de arcos en el Día Mundial de la Arquitectura

Hoy se celebra el Día Mundial de la Arquitectura y queremos aprovechar la ocasión para hacer un breve recorrido por los diferentes sistemas de cubierta utilizados a lo largo de la historia. En este artículo nos centraremos en dos principales sistemas: el adintelado y el abovedado. Estos sistemas han sido fundamentales en la arquitectura desde tiempos remotos, y su estudio nos permite comprender mejor la evolución de la construcción y la creatividad de los arquitectos a lo largo del tiempo.

Párrafo sobre el sistema adintelado

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El sistema adintelado es uno de los más antiguos y simples en la historia de la arquitectura. Consiste en la utilización de dos elementos verticales que soportan uno horizontal, como un dintel o vigas. Este tipo de estructura se utilizó en la arquitectura lignaria y se puede encontrar en dólmenes prehistóricos y obras egipcias.

En Grecia, el sistema adintelado fue perfeccionado con la introducción de bloques de piedra como elementos horizontales de soporte. La utilización de piedra permitió construir estructuras aún más sólidas y duraderas. Este sistema se utilizó ampliamente en los templos griegos, donde los frontones y columnas representan el sistema adintelado en su forma más refinada.

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Párrafo sobre el sistema abovedado

El sistema abovedado, por otro lado, se basa en el uso de arcos para salvar espacios grandes. A diferencia del sistema adintelado, el sistema abovedado requiere una serie de elementos complementarios para su funcionamiento adecuado. Estos elementos incluyen las jambas (las paredes laterales), la imposta (la línea de separación entre las jambas y el arco), la flecha (la altura del arco), las dovelas (las piedras que conforman el arco), el trasdós (la parte trasera del arco) y el intradós (la parte frontal del arco).

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El sistema abovedado ofrece una mayor flexibilidad y permite la construcción de espacios más amplios y altos. Existen diferentes tipologías de arcos en función de su forma, como el arco de medio punto, el arco rebajado, el arco escarzano, el arco peraltado, el arco de herradura, el arco apuntado y el arco en cortina. Cada uno de estos arcos tiene características y aplicaciones particulares en la arquitectura.

Párrafo sobre otros tipos de arcos

Además de los arcos mencionados anteriormente, también existen otros tipos de arcos que merecen ser mencionados. Algunos ejemplos son los arcos adintelados, que combinan los elementos adintelados con arcos, creando una combinación de estabilidad y elegancia arquitectónica.

También encontramos los arcos carpaneles, que se caracterizan por tener una parte semicircular y una parte plana, creando un efecto visual interesante en la arquitectura. Por último, los arcos conopiales son aquellos que presentan una forma cóncava en su parte superior y convexa en la inferior, lo cual les da una apariencia curva y estilizada.

Los sistemas de cubierta adintelado y abovedado han sido fundamentales en la historia de la arquitectura. El sistema adintelado es el más antiguo y simple, utilizado desde los tiempos prehistóricos hasta la época griega. El sistema abovedado, por su parte, ha permitido la construcción de espacios más amplios y altos, utilizando diferentes tipologías de arcos. Además, existen otros tipos de arcos como los adintelados, carpaneles y conopiales, que añaden variedad y elegancia a la arquitectura.

El sistema adintelado: un vistazo al pasado

El sistema adintelado es el más antiguo de los sistemas de cubierta y nos remonta a tiempos pasados en la historia de la arquitectura. Se caracteriza por la utilización de dos elementos verticales que soportan uno horizontal, como un dintel o vigas. Este sistema se encuentra en dólmenes prehistóricos y obras arquitectónicas del antiguo Egipto, siendo un claro ejemplo de su simplicidad y eficacia.

En la antigua Grecia, el sistema adintelado alcanza su perfección con la utilización de bloques de piedra como elementos horizontales de soporte. Este avance técnico permitió construir estructuras aún más sólidas y duraderas. Los templos griegos son un claro ejemplo de la belleza y elegancia que este sistema podía alcanzar, con sus columnas y frontones que representan el sistema adintelado en su forma más refinada.

La evolución del sistema adintelado en la arquitectura griega

En la arquitectura griega, el sistema adintelado experimentó una evolución significativa que permitió alcanzar niveles de belleza y perfección estética sin precedentes. El uso de bloques de piedra como elementos horizontales de soporte fue fundamental en esta evolución.

En los templos griegos, la estructura adintelada era utilizada para la creación de pórticos y estructuras similares. Los frontones, que son un elemento característico de estos templos, representan el punto más alto de la estructura adintelada y sirven como remate decorativo. Estos frontones estaban decorados con esculturas y relieves que contaban historias mitológicas y exaltaban la grandeza de los dioses.

La utilización de las columnas también fue una innovación importante en la arquitectura griega. Estas columnas, de tipos de arcos estilo dórico, jónico o corintio, eran elementos verticales que complementaban la estructura adintelada. Estaban diseñadas de manera que transmitieran una sensación de equilibrio y armonía, siendo consideradas un elemento esencial de la arquitectura griega clásica.

La arquitectura griega supo perfeccionar el sistema adintelado utilizando bloques de piedra y otros elementos complementarios como las columnas. Esta evolución permitió crear estructuras sólidas y hermosas, y sentó las bases para el desarrollo posterior de la arquitectura occidental.

El sistema abovedado: una estructura para espacios grandes

El sistema abovedado es otro de los sistemas de cubierta fundamentales en la arquitectura. A diferencia del sistema adintelado, el sistema abovedado utiliza arcos para conseguir la estabilidad y la capacidad de salvar grandes espacios.

Este sistema se basa en una serie de elementos que trabajan en conjunto para formar una bóveda. Estos elementos incluyen las jambas, que son las paredes laterales sobre las que se apoya el arco; la imposta, que es la línea de separación entre las jambas y el arco; la flecha, que es la altura del arco; las dovelas, que son las piedras que se colocan una encima de otra para formar el arco; el trasdós, que es la parte posterior del arco; y el intradós, que es la parte frontal del arco.

El sistema abovedado ofrece una mayor flexibilidad y permite la construcción de espacios más amplios y altos. Además, existen diferentes tipos de arcos en función de su forma, como el arco de medio punto, el arco rebajado, el arco escarzano, el arco peraltado, el arco de herradura, el arco apuntado y el arco en cortina. Cada uno de estos arcos tiene características distintivas y aplicaciones particulares en la arquitectura.

El arco de medio punto es uno de los más comunes y se caracteriza por su forma semicircular. Es un arco equilibrado y proporcionado que se utiliza en una amplia variedad de construcciones. Por otro lado, el arco rebajado es más achatado y se utiliza para crear una apariencia más elegante y estilizada en la arquitectura.

Otro tipo de arco muy conocido es el arco de herradura, que se caracteriza por su forma curva y cerrada similar a una herradura. Este arco fue ampliamente utilizado en la arquitectura romana y se considera una contribución importante a la arquitectura islámica.

En definitiva, el sistema abovedado ha sido una herramienta invaluable para los arquitectos a lo largo de la historia, permitiendo la construcción de espacios arquitectónicos impresionantes. La variedad de tipos de arcos disponibles brinda a los arquitectos una amplia gama de opciones para crear estructuras funcionales y estéticamente hermosas.

Partes clave del sistema abovedado

El sistema abovedado, como mencionamos anteriormente, consta de varias partes clave que permiten su funcionamiento adecuado y la creación de estructuras arquitectónicas estables. Estas partes incluyen:

1. Jambas: Son las paredes laterales sobre las que se apoya el arco. Estas jambas proporcionan un soporte vertical y estable para la estructura abovedada.

2. Imposta: Es la línea de separación entre las jambas y el arco. La imposta proporciona una transición visual y estructural entre las partes verticales y curvas del sistema abovedado.

3. Flecha: La flecha es la altura del arco, es decir, la distancia vertical desde la clave del arco hasta la línea de imposta. La flecha puede variar dependiendo del diseño y las necesidades del edificio en cuestión.

4. Dovelas: Son las piedras o bloques que se colocan una encima de otra para formar el arco. Estas dovelas se distribuyen de manera que la fuerza se transmita de una dovela a otra, creando una estructura estable y resistente.

5. Trasdós: Es la parte posterior o exterior del arco. El trasdós puede tener diferentes formas y puede estar decorado de varias maneras, dependiendo del estilo arquitectónico y la intención estética del diseño.

6. Intradós: Es la parte frontal o interior del arco. Al igual que el trasdós, el intradós puede tener diferentes formas y también puede estar decorado o detallado según el estilo arquitectónico y las preferencias del arquitecto.

Estas partes se combinan para formar el arco, que es la característica central del sistema abovedado. Cada una de estas partes cumple un papel importante en la distribución de las cargas y en la estabilidad global de la estructura. La colaboración entre las partes del sistema abovedado permite la construcción de espacios grandes y amplios sin la necesidad de soportes adicionales.

Los tipos de arcos varían en diseño y función, pudiendo incluir arcos de medio punto, arcos apuntados, arcos rebajados, arcos de herradura, entre otros. Cada tipo de arco ofrece características únicas que se adaptan a diferentes estilos arquitectónicos y necesidades estructurales.

Tipologías de arcos: explorando sus formas

Existen diferentes tipologías de arcos que se utilizan en la arquitectura, cada una con su forma distintiva y características particulares. Estas tipologías incluyen:

1. Arco de medio punto: Es uno de los arcos más comunes y reconocibles. Tiene una forma semicircular perfecta y se caracteriza por su equilibrio y estabilidad. El arco de medio punto se utiliza en una amplia variedad de edificios y estilos arquitectónicos debido a su apariencia clásica y universalmente agradable.

2. Arco rebajado: También conocido como arco de arista, este tipo de arco tiene una forma achatada y rebajada en relación al arco de medio punto. Se utiliza para agregar una apariencia más elegante y estilizada a la arquitectura y es comúnmente encontrado en estilos góticos y renacentistas.

3. Arco escarzano: Este tipo de arco se caracteriza por su forma asimétrica, en la que una de las partes del arco tiene una curva más pronunciada que la otra. El arco escarzano se utiliza para adaptarse a espacios irregulares o inclinaciones en la estructura arquitectónica, proporcionando un efecto visual interesante.

4. Arco peraltado: El arco peraltado tiene una forma más pronunciada en el centro que en los extremos, creando una curva más aguda en la parte central del arco. Este tipo de arco se utiliza para proporcionar mayor altura en el centro de una estructura y se encuentra frecuentemente en arquitectura barroca y neoclásica.

5. Arco de herradura: Es un tipo de arco que se asemeja a la forma de una herradura, con una curva más abierta en la parte superior y descendiendo hacia las jambas. Este tipo de arco es característico de la arquitectura musulmana e hispano-musulmana y se asocia con el estilo mudéjar.

6. Arco apuntado: También conocido como arco gótico o arco ogival, este tipo de arco tiene forma puntiaguda en la parte superior. Es un elemento distintivo de la arquitectura gótica y se utiliza para crear una apariencia de verticalidad y esbeltez en las estructuras arquitectónicas.

7. Arco en cortina: Este tipo de arco tiene una forma curva y continua que se extiende a lo largo de una pared o fachada. Se utiliza para crear una sensación de fluidez y armonía en la arquitectura y es comúnmente encontrado en estilos como el rococó y el Art Nouveau.

Tipos de arcos como el de medio punto, rebajado, escarzano, peraltado, de herradura, apuntado y en cortina tienen características y aplicaciones únicas en el diseño y construcción arquitectónica. La elección del tipo de arco depende de la estética deseada, la función estructural y el contexto histórico y cultural del edificio o proyecto arquitectónico en cuestión.

Otros tipos de arcos en la arquitectura

Además de las tipologías de arcos mencionadas anteriormente, existen otros tipos de arcos que merecen ser mencionados debido a su relevancia en la arquitectura. Estos tipos de arcos agregan variedad y enriquecen la diversidad de soluciones estructurales y estéticas. Algunos de estos tipos de arcos son:

1. Arcos adintelados: Estos arcos son una combinación de elementos adintelados (dintel o vigas) y elementos arqueados (arcos). Este tipo de arco se utiliza para combinar la estabilidad estructural del sistema adintelado con la elegancia arquitectónica de los arcos, creando una apariencia única y sofisticada.

2. Arcos carpaneles: Estos arcos se caracterizan por tener una parte semicircular y una parte plana en su forma. La combinación de estas dos geometrías crea un efecto visual interesante y se utiliza para resaltar determinados elementos arquitectónicos o áreas específicas de un edificio.

3. Arcos conopiales: Los arcos conopiales son arcos que presentan una forma cóncava en la parte superior y convexa en la inferior. Esta forma curva y estilizada aporta un aspecto distintivo y elegante a la arquitectura en la que se utiliza.

Estos tipos de arcos adicionales muestran la versatilidad y la creatividad que los arquitectos pueden lograr al explorar diferentes combinaciones y formas en la construcción. La elección de un tipo de arco u otro dependerá de las necesidades funcionales, estéticas y conceptuales del proyecto arquitectónico en cuestión.

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